Croquetas de jamón serrano

Las croquetas son todo un clásico de la cocina española y las de jamón serrano aún más. En un panorama culinario cada vez más innovador, te proponemos las croquetas de siempre, las que más gustan, con las que nunca fallarás. Y es que su envolvente sabor ibérico resulta irresistible entre mayores y pequeños.

INGREDIENTES
- 110 gr. Jamón serrano
- 1 Cebolla pequeña
- Aceite de oliva 
- 800 ml. Leche
- 6 cucharadas de Harina
- Sal
- Pimienta molida
- Huevo
- Pan rallado

1) Empieza picando, lo más pequeño que puedas, el jamón serrano y la cebolla. Echa aceite de oliva en una sartén grande y a fuego medio comienza a rehogar la cebolla. Debe estar bien refrita para que el sabor de la cebolla no termine matando el del jamón. Seguidamente añadimos el jamón. 

Cuando esté todo bien hecho agregamos la leche y removemos para que se entremezcle bien la leche con la cebolla y el jamón. Entonces, y sin dejar nunca de remover, comienzas a agregar la harina con un tamizador para evitar que se creen grumos. Bajamos el fuego y esperamos a que hierva. Salpimentamos, echamos sobre una fuente y dejamos enfriar. No podemos hacer las croquetas hasta que la masa esté totalmente fría.

2) Ahora toca hacer las croquetas. Puedes darles forma con las manos o valiéndote de unas cucharas (No te pierdas el vídeo). Incluso puedes recurrir a las ya existentes mangas pasteleras o máquinas de hacer croquetas.

Independientemente de la opción elegida, lo que tienes es que hacerlas todas y una vez que las tengas preparadas las pasas por huevo batido y pan rallado. Si la masa está ciertamente floja y/o quieres que tengan más consistencia o cuerpo, antes de meterlas en el huevo dale una pasadilla por pan rallado.

Finalmente sólo queda echar abundante aceite en una sartén y una vez que esté caliente comenzar a freír las croquetas. Sigue nuestros consejos de Cómo hacer frituras perfectas si no quieres que te salgan aceitosas.


OBSERVACIONES
- Salen bastantes croquetas. Así que si no te las vas a comer todas, dale una pasadilla rápida por el aceite y congélalas. Podrías también congelarlas directamente, sin freír, pero corres el riesgo de que se peguen demasiado y al final debas sacarlas en bloque del congelador.

Si eres un apasionado de las croquetas, prueba estas Croquetas de berenjena. Y si además te pirras por las frituras, no te pierdas estos Bastoncitos de queso fresco con ajonjolí.