Muchas veces lo más sencillo termina complicándonos la vida. Eso ocurre con el arroz blanco, tan fácil como parece pero... ¿podríamos presumir de hacerlo con una simple olla con agua, totalmente suelto, nada almidonado, con el grano entero y al que no le sobre ni una gota de agua?
Si tu eres de los que no puede presumir no te pierdas esta receta porque en Cocina con Aníbal vamos a hacer un arroz blanco como lo hacen los mismísimos chinos, que de eso saben bastante. Y una vez hecho nos servirá para hacer desde arroz frito al acompañamiento perfecto para innumerables platos.
INGREDIENTES- Arroz bomba o redondo
- Agua
PREPARACIÓN
1) Lo primero que tendremos que hacer es lavar muy bien el arroz, entre 5 o 6 veces. Lo haremos debajo del grifo e incluso en la misma olla que vayamos a utilizar para cocerlo y con el objetivo de quitarle el almidón. Mira las fotografías inferiores y verás como va perdiendo dicho almidón en cada lavado. Una vez que el agua salga limpia es el momento de empezar.
2) Con el arroz en la olla, independientemente de la cantidad que vayamos a hacer, únicamente tendremos que añadir agua. La medida será de un dedo de agua por encima del arroz.
3) Ahora ponemos el fuego fuerte, con la olla tapada desde el primer momento. Cuando el agua empiece a hervir, transcurridos unos 7 minutos más o menos, puede que empiece a salir un poco de agua. Así que destapamos y ponemos la tapa a media olla o incluso la quitamos, pero sin tocar en ningún momento el fuego.
4) Cuando no quede nada de agua, habrán transcurrido unos 10 minutos desde el inicio, ponemos el fuego al mínimo y volvemos a tapar. Calcula unos 6 u 8 minutos, 10 como máximo, y el arroz estará perfecto para degustar.